El recuerdo de algunos hinchas académicos celebrando el gol que generó que Racing perdiera esa noche, ahora vuela como una suerte de espejismo que asusta. Los malos resultados que ha encadenado la institución de Avellaneda provocan, naturalmente, que el promedio se desinfle partido a partido. Y que los que están abajo, conocedores del momento por el que atraviesa el conjunto que comanda Reinaldo Carlos Merlo, pretendan aprovechar la situación: claro está que gracias a la extraordinaria campaña de Luis Zubeldía, todavía hay algunas unidades que lo separan de la zona tan temida.
El empate de ayer, aunque no deja el dolor de la derrota, le sirve de muy poco a los de Avellaneda: en un torneo parejo, en el que la mayoría de los equipos hace temporadas aceptables, acumular tan pocas unidades es una suerte de ticket con ingreso al sufrimiento. O a la dependencia de los que hagan los rivales de turno.
De todos modos, lo que más preocupa, incluso más que los pocos puntos, es lo mal que se desempeña Racing sobre el verde césped. Sorprende, por caso, el bajo nivel de sus jóvenes jugadores: Valentín Viola, Rodrigo De Paul y Luciano Vietto, que hasta hace algunos meses parecían condenados al éxito, hoy ni siquiera pueden sacarse la marca de un rival. No pueden gambetear, no se juntan, no tiran caños provocando la bronca de todo el fútbol argentino: mucha cabeza gacha y nada de nada. Salvo por la breve aparición de Juan Ignacio Dinneno, que empujó un rebote para empatarlo, y la garra de Bruno Zuculini, el resto se pierde en el olvido.
En el primer tiempo, Racing, que ayer improvisó con Gabriel Hauche como mediocampista por derecha, trató de hacerse dueño del partido pero, por el bajo nivel de sus hombres, no pudo hacer pie en esa intención: Quilmes, entonces, de la mano de Miguel Caneo, empezó a lastimar a la visita. Primero con aproximaciones, hasta que a los 40 minutos, el propio Caneo mandó a guardar un rebote que había quedado luego de una pelota parada. Golpe duro del que, por caso, se levantó apenas arrancado el complemento.
Para la segunda mitad, Mostaza quitó a Vietto y mandó a la cancha a Dinneno. El joven atacante, que ya había debutado con Ignacio González como entrenador, empujó una serie de rebotes que concluyó en su primer gol: el empate académico. Quilmes fue por la victoria pero no pudo: estuvo muy cerca.
Con este resultado, Racing, que parece haberse conformado –por lo menos por el tiempo que hicieron sus jugadores y los cambios defensivos de Merlo–, sigue sufriendo en los últimos lugares de la tabla. El empate le sirve de muy poco, aunque alguno pretenda creer lo contrario.
COMENTARIO
En un primer tiempo mal jugado, con poco fútbol, Quilmes, a fuerza de intenciones, encontró la apertura del marcador cuando el entretiempo golpeaba la puerta: a los 40 minutos, Miguel Caneo le daba un poco de justicia al encuentro. Sin embargo, para la segunda parte, Racing llegó rápidamente al empate en los pies de Dinneno. A partir de ahí, La Academia volvió a meterse atrás y a esperar alguna contra que le permitiera pasar al frente; el Cervecero fue en busca de los tres puntos. Estuvo cerca el local de ganarlo, hizo los méritos.
LA FIGURA
Miguel Caneo: El mediocampista a pesar de que no tuvo su mejor partido, manejó el ritmo de su equipo y, además, anotó el único tanto del Cervecero. El Chino, como de costumbre, hizo lo necesario como para ser el mejor del encuentro.
GOLES
100
le marcó Racing a Quilmes en toda la historia. El primero lo logró Alberto Fassora, el 50 José Martínez en contra y el 100 ayer Juan Dinenno.
LESIONADOS
2
se llevó Racing de Quilmes. Valentín Viola (distensión leve aductor derecho) y Luciano Vietto (contractura cara posterior muslo izquierdo).
BRONCA
“Manejamos la pelota durante casi todo el partido y ellos encontraron un gol. Generamos bastante pero no la pudimos meter.”
Miguel Caneo
MUY DIFÍCIL
“Enfrentamos a un rival muy difícil. Por ahí no nos vamos del todo conformes pero nos vamos con algo.”
Claudio Corvalán
NO SE PUDO
“Sabíamos que íbamos a jugar en una cancha muy difícil. No pudimos hacer el fútbol que queríamos realizar.”
Fernando Ortiz
Emoticon Emoticon